sábado, 20 de diciembre de 2008

Capítulo 6: Burger Gigante

Había un cartel pegado a las rejas que decía:

COLEGIO CERRADO
POR FALTA DE AGUA


-¿QUÉ? Y ahora qué hago?!
-Ahm, no sé..
-Y me comí todo un viaje, la p..
-Eeeey! No es tan malo.. por lo menos pudimos vernos, no?
-Sí..
-Tengo una idea!
-¿Qué?
-Y si vamos a caminar por la calle Florida hasta el Burger gigante y ahí nos tomamos algo?
-Jaja, está bien..
Perfecto. Eso era perfecto! Pasar caminando juntos por una calle peatonal llena de gente que en realidad no existiría, porque sólo importaría él. Lástima que hubiese sido mejor, de noche, sin nadie más en la calle, pero estaba bien. No hay que adelantar tanto.
Caminamos unas cuadras y enseguida llegamos. Nos metimos en varios locales. Nos compramos discos en Musimundo. Bah, en realidad, los compró él y me los regaló. Tardamos mucho en llegar al Burger, porque estaba a muchas cuadras. Pero en un momento, cerca de un local de perfumería:
-Te puedo ofrecer este perfume nuevo?- le dijo un promotor a él
-No, no gracias..
-Pero, lo podés regalar para alguna ocasión especial, también tengo de mujer, para ella, tu novia..
Me puse más roja que nunca. Él le dijo que no otra vez y después me miró sonriéndo.
-Por qué te pusiste roja?
-Roja yo? No me di cuenta..
-Dale..
-En serio!
-Bueh, no importa. Ya fue
Odiaba tener esas conversaciones con él. Me hubiese gustado poder decirle que había sido por lo que había dicho el promotor y que él me dijera cosas estúpidas pero hermosas. Agh, dejá de soñar.
Al final, llegamos al Burger. Me pedí una coca y él se comió una hamburguesa simple porque no había comido ese día. Hablamos de otras cosas, de su trabajo, de cómo me iba en las materias, cosas aburridas.
-El sábado tengo una fiesta –me contó
-Ah, qué bueno!
-No sé, no tengo muchas ganas de ir..
-Por?
-Pasa que no va gente que yo conozca, sólo un amigo del trabajo que me quiere presentar a sus amigas..
-No suena tan mal, por ahí conocés a alguien..
-No soy muy bueno para conocer chicas..
-Ah! Mirá vos.. y yo qué soy?
-Jajajaja, yo digo en un boliche, o fiesta..
-Ahh, pero no es tan diferente, le podés decir algo que creas que le interese..
-Na, realmente me parece que no voy a ir..
-Uhm, me parece una estupidez eso.. que no vayas porque no con-
-Querés venir conmigo?
Se me paró el corazón. No, no sentía nada. No respiraba. ¿Era todo verdad?
-Ehm.. como quieras vos..
-Sí, por supuesto que quiero..
-Bueno, entonces sí –me di cuenta que no paraba de sonrojar.
-Genial, ahora sí me dan ganas.. y además me ahorro tener que conocer chicas..
-Jajaja, qué tonto que sos
-No me digas eso, me lastima :(
-Dale, dejá de joder..
-Bueno, empieza a las nueve, pero tenemos que salir a eso de las ocho porque es bastante lejos..
-Está bien
-Pedí permiso y me avisás, dale?
-Obvio!
-Bueno, gracias, en serio..
-No, no me lo agradezcas
-Sabés algo?
-Qué?
-Te quiero regalar algo para que te pongas el sábado
-Nooooo!
-Sí!
-Nono, ya me regalaste este disco hoy, basta!
-Sí, yo quiero!
-No!
-Bueno, no me importa lo que digas, yo quiero
-Si me lo comprás, no voy
-Malena, eso no te lo cree nadie
-Ah, no? Querés que no vaya?
-Sí quiero que vayas..
-Entonces dejá de gastar plata en mí.
-No, basta, yo quiero.
-Bah, está bien
-Jaja, qué facil que es convencerte..
-Como quieras ¬¬
Me agarró de la mano y dejó todo asi nomás. Por suerte yo tenía la cartera en la mano. Salimos de Burger rapidísimo y me llevó hasta un Complot que estaba por ahí. Lo más cercano al Burger que había. Trató de hasta elegirme la ropa para llevarme! Al final, me llevé un vestido violeta muy lindo que a él le encantó. Lo convencí de que tenía zapatitos en casa para ponerme, para que no intentara comprarme. Después, le dije que me tenía que ir a casa, sino mi mamá me iba a castigar y no me dejaría ir a la fiesta. Me acompañó en el subte, pero en el colectivo, se tomó otro, ya que se bajó en Pasco. Llegué a casa y me la pasé leyendo Eclipse toda la tarde. Me acosté temprano, porque estaba muerta. No se por qué!
Ese día había sido el mejor de todos. El resto de la semana, él no paraba de hablar del sábado y que hacía mucho que no iba a fiestas, blabla. Estaba feliz porque mi mamá me había dejado ir, aunque no lo conociera, cosa que me parecía un poco rara. Le tuve que mentir que era un chico de segundo año! Pero bueno, si a él lo hacía feliz. Los días pasaron demasiado rápido y yo no me di cuenta. Él estaba cada día más entusiasmado. El viernes a la noche, antes de que me vaya con la combi, me dijo:
-Mañana te paso a buscar. Que no se te olvide quedar hermosa, eh? Igual no va a ser difícil, todos los días te acordás..
Eso me mató. No le presté atención a nadie en la combi. Estaba colapsada, nada me provocaba ninguna sensación. Solamente él. Estaba pensando todo el tiempo en qué hacer. Si ir a la peluquería sería mucho.. mi mamá se daría cuenta que él tiene 19 años? No creo, pero por lo menos no le interesaría.
El sábado llegó muy rápido. No fui a la peluquería, pero me hice un peinado bastante lindo. Me pinté muy simple, como siempre. Me puse el vestido violeta, unas chatitas negras que tenía y salí. Él ya estaba en la puerta. Atrás de él había un auto negro con los vidrios polarizados. Nuevo. Muy lindo. Pero.. de dónde lo habría sacado?
-Wow.. –me dijo él con una sonrisa satisfecha.
-Já, callate.. eso es algo para decir wow! –exclamé señalando el auto.
-Na, me lo prestó mi hermano, me tendría que comprar uno..
-Sss..
-No te preocupes, no lo voy a hacer, prefiero viajar con vos en subte
-Basta, no hagas más cumplidos que me los voy a creer..
-Esa es la intención –me dijo mientras me abría la puerta
Me subí rápidamente. Todo el viaje estuvimos escuchando Blur, hablando de la fiesta y de lo entusiasmado que estaba. En ese momento me hubiese gustado saber por qué tanto entusiasmo. Pero no quería arruinar nada en ese momento. No era como las películas de amor, pero estaba bastante bien.
-Te puedo hacer una pregunta? –inquirió él
-Claro.
-A vos te gustaría que yo..

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