sábado, 26 de septiembre de 2009

Capítulo 37: Atrás.

Bajé, como lo había hecho tantas veces ya, por ese maldito ascensor. Antes de cerrar la puerta, apareció Liam otra vez. Estaba empapada en lágrimas, traté de cerrarle la reja en la cara, pero no pude.

-No, wait.. i’m sorry.. (No, esperá.. perdoname) –me dijo, mirándome a los ojos. No le creí, seguí goteando lágrimas y no me dediqué a mirarlo ni una sola vez. Intenté ser lo más indiferente que pude. Pero él realmente estaba ahí para que lo perdonara..

-Ok, I know i’m a bastard, that’s right, but.. I don’t really know what’s happening to me. Really. And, I don’t know, you’re just a fan.. i guess. (Ok, sé que soy un bastardo, está bien, pero.. no sé realmente que me está pasando. En serio. Y, no sé, vos sos solo una fan.. supongo.) –me acarició un brazo, como pidiendo que lo mirara.

-I know what you mean. And, I’m really sorry if I ever bother you, but I don’t think about you just as an idol. I think you deserve all. I love you, I really do. But, you know, it’s dissapointing, because I make ilusions on my own. That’s not something good for me. (Te entiendo. Y, perdoname si alguna vez te molesté, pero no pienso en vos sólo como un ídolo. Creo que te merecés todo. Te amo, en serio lo hago. Pero, vos sabés, es decepcionante, por que me hago ilusiones por mi cuenta. Eso no es algo bueno para mí.) –le reproché, todavía con los ojos húmedos.

-Will you let me talk? (Asentí) Ok. Look, there’s something about you. Something I felt once time, and it’s something that I really like. You know what I mean. But.. is it for real? I don’t know.. (Me dejás hablar? Ok. Mirá, hay algo sobre vos. Algo que sentí una vez, y es algo que me gusta mucho. Sabés a qué me refiero. Pero.. es algo real? No sé.. –me respondió.

-Fuck. That’s all you want from me. Well, I’m not just a fucking bitch. You know, I’m not a fucking groupie. I’m not what you expect. (Cojer. Eso es todo lo que querés de mi. Bueno, no soy solo una perra de mierda. Vos sabés, no soy una puta groupie. No soy lo que esperás. –le dije, casi fingiendo enojo.

-You’re so wrong. I want you. You to be mine. I love you. (Estás tan equivocada. Te quiero a vos. A vos que seas mía. Te amo.) –dijo, y fue casi real.

-No. Don’t lie to me anymore. You can fuck yourself. (No. No me mientas más. Te podés ir a la mierda.) –apreté el botón de abrir puertas, y traté de salir del ascensor. Me agarró del brazo. Tuve ganas de pegarle una cachetada, pero no me animé. Me quedé congelada, sin saber qué hacer. Él me miraba con enojo, pero con un enojo tan falso. Se reía cada dos segundos, no podía mantenerse en un estado fijo. Me enojé por eso, más de lo que estaba. Bajé la cabeza bruscamente cuando puso un dedo sobre mi mentón para levantarla. Pensé. Pensé en que gracias a él estaba perdiendo todo mi futuro. Pero, realmente era perderlo? O era empezar otro nuevo? Pero, yo no quería otro futuro. No, nunca. Yo quería seguir con mi vida normal. Ir al colegio, subir al subte, sentarme con..

Bueno, en parte quería algo nuevo. Pero no una vida nueva. Me desprendí de su brazo rápidamente. Bajé del ascensor. Como pude esperarlo, él bajó también. Me siguió. Bajé por las escaleras lo que me quedaba del trayecto a la planta baja. Él lo hizo también. Llegué finalmente, y él estaba atrás mío. No lo miraba, pero sabía que estaba ahí. Corrí a la recepción, y sentí sus pasos apurados, un poco más atrás. Sin darme vuelta, le dije al recepcionista que detuviera al hombre que me estaba siguiendo. Agarré bien mis bolsos, me dirigí a la salida, y entonces..

Capítulo 36: Lo prohibido.

Me acerqué a su oído. Le susurré. This is a dream, isn’t it?

Enseguida se dibujó una sonrisa en su rostro, tal como pensé que sucedería. No supe qué interpretar. Me perdí en su cara, mirando su expresión satisfecha.

De repente, caí en la realidad. No era sueño, pero parecía. Y más allá de lo que pasaba, estaba mal. Era algo prohibido. Liam lo era. Y cada vez se volvía más tentador.

Me acordé de que yo vivía en ese mundo, y que otras personas sabían de mí, y se preocupaban por mí. Pensé en todo lo que no hubiese creído pensar nunca. Había alguien más. Yo no estaba sola. No, claro que no. Pero entonces, ¿porqué actuaba como si lo estuviera? No podía ir y embriagarme con Liam Gallagher mientras mi novio podía estar tirado en alguna calle, golpeado y preguntándose si yo todavía existía.

Liam ya me estaba agarrando de la cintura otra vez, pero agarré sus tibias manos y las detuve. Quise rozar sus labios, como una ultima vez, pero no lo hice. Me alejé lo más que pude, corrí unos últimos pasos hacia la puerta y él no me siguió. Parecía haber entendido todo. Y era lo mejor que podía haber hecho.

No cerré la puerta, corrí al ascensor. Toqué el botón, me metí adentro. Me apoyé muy cansada sobre el espejo. Planta Baja. Abrí la puerta, bajé.

-Eh, sí, buen día.. buenas noches, mejor dicho.. puede ser que el señor Sebastián.. ah, gracias.

Otra vez a subir el ascensor. Espejo. Bostezo. Piso 3. Habitaciones. 94. Toc toc toc.

-Acá estás –me miró con su mejor cara de pocos amigos.

-Sssí, pero, ¿qué importo yo? –pregunté, confundida- El que importa acá, sos vos.. ¿qué te pasó?

-Já! Yo? Jajajajaja, en serio me decís? Que me pasó? Ja! Qué te pasó a vos, mejor dicho. Eh, la pasaste bien, no? Te gustó? Eh? –su cara se ponía cada vez más nerviosa.

-Pero, de qué carajo me estás hablando? –me hice la boluda lo más que pude.

-Pará.. te pensás que no me di cuenta que te cojiste a Liam? Ah bueno..

-QUÉ? Ah bieeeeeen, cuándo pasó eso que yo no me enteré?

-No te hagas la boluda, no te queda bien.

-Uy, loco, hacé lo que quieras. Onda, es Liam. No es algo posta.

-Sí, es un flaco.

-No fue mi culpa.

-Ah, no, claro.

-Me emborrachó y me arrastró al cuarto.

-Nunca pensé que podías caer tan bajo.

-Te podés ir al carajo.

-Ya me fui, pensando que íbamos a tener algo en serio. No puedo creer que haya hasta pensado en suicidarme por vos.

-Basta, Sebastián. Me estás haciendo mal.

-Yo? Y vos no te das cuenta de lo que me hiciste a mi?

-No, porque yo no te hice nada.

-Seguí, eh, seguí..

-No, no sigo. Yo a vos no te sigo.

Agarré mi bolso, salí corriendo y dejé algunas lágrimas en el suelo. Me llevé las demás conmigo..