Y entonces escuché que alguien aclaraba la garganta atrás mío..
-En serio que este cuarto era tuyo? –pregunté sin darme vuelta.
-Uhm, supongo que sos Malena.. –me contestó una voz extraña, joven, muy distinta a la de Seb. Tampoco era la del padre. Me dí vuelta asustada. Y allí, atrás mío, había un chico no muy alto, delgado, con el pelo castaño muy claro, un poquito largo y con flequillo hacia el costado, unos ojos celestes enormes y una sonrisa cálida en el rostro. Me quedé absorta. Y supuse que no tendría más que diecisiete años. ¿El hermano de Seb?
-Sssi –dije como si lo dudara.
-Hola, me llamo Facundo, soy el primo de Sebastián –respondió, y dio un paso adelante para saludarme con un beso en la mejilla.
-Aaah, mirá vos..
-Sí, estoy acá por unos días, hasta que vuelvan mis viejos de vacaciones..
-Aah –todavía estaba absorta.
-Pero.. ¿Cuántos años tenés vos? Porque no parecés de la edad de Seb.. jaja.
-No, tengo catorce..
-Aaaah bueno..
-Jaja
-No, está bien, supongo que el amor no tiene edad.
-Pero no hay tanta diferencia..
-Sí, es verdad, pero no me lo imaginaba a él..
-..saliendo con alguien tan menor?
-Sí, algo así.. pensé que iba a salir con chicas de su edad o de un año menos..
-Por qué?
-No sé, la verdad
-Jajajajaja –no pude aguantar la risa.
-Jaja, qué idiota.
En ese momento, llegó Seb y le puso la mano en el hombro al primo. Lo hizo como si midiera mucho más que él, mientras que lo superaba por unos centímetros.
-Qué hacés con mi chica?
-Nada, boludo..
-Te hizo algo? –me preguntó mirándolo enojado a Facundo.
-No, me hizo reír un poco..
-Sí, una estupidez mía.
-Bueno, mejor así –dijo Seb mientras recuperaba su expresión normal, y me tomaba de una mano, alejándome del cuarto. Bajamos las escaleras, me llevó a la cocina y su madre, apenas me vio, me agarró de una mano mientras me mostraba todo lo que había cocinado. Seb seguía atrás, como vigilándome. Cuando terminó de decirme que había en cada fuente de comida, fuimos a la mesa y nos sentamos. Mi novio se apresuró a sentarse al lado mío, y del otro lado se sentó su madre. El padre y el primo se sentaron en frente nuestro y comenzaron a comer. Fue un almuerzo divertido. Los padres me contaban anécdotas de Seb y Facundo cuando eran chicos, de lo unidos que eran y todas esas cosas. Cada tanto, Seb se estiraba para taparle la boca a la madre antes de que dijera algo vergonzoso, y Facu hacía caras de preocupación cada vez que lo nombraban. Yo no podía parar de reír, y a la mamá le encantaba hacerme sonreír con cualquier chisme. Terminamos la comida y la señora trajo el postre. Era una torta enorme de chocolate, que apenas la vi, se me revolvió el estómago. No alcancé a comer ni una porción, mientras que todos pedían la segunda. Cuando todos estaban satisfechos, Seb se levantó de la mesa mientras decía..
-Bueno, me parece que estuvo todo muy rico, pero nos tendríamos que ir yendo..
-No! En serio? –protestó la madre.
-Sí, mamá.. otro día venimos a visitarlos.
-Ayy, bueno, espero que sea así.
-Sí, va a ser así, no se preocupe –contesté rápidamente.
La mamá me sonrió y me dio un beso en la mejilla. Le sonreí igual y me corrí para que Seb pudiera despedirse. Fui hacia el padre y lo saludé. Luego, Facundo se levantó automáticamente y me dio un beso en la mejilla. Le dije chau con una sonrisa, mientras mi novio lo miraba con enojo. Lo saludó rápidamente y me agarró de la mano. Cuando llegamos a la puerta, él me dijo que lo esperara en el auto. Me dio su abrigo para que lo guardara y las llaves. Salí de aquella enorme casa blanca y me metí en el auto enseguida. Esperé unos dos minutos, y entonces sonó su celular. Me apresuré a salir y entré en la casa devuelta. En el sillón estaba sentado el primo, mirando la televisión y sin notar nada de lo que pasaba a su alrededor. Supuse que Seb estaría arriba en el baño, entonces subí las escaleras corriendo. Cuando estaba a punto de pasar el cuarto de sus padres, escuché unos susurros. Luego los susurros se transformaron en palabras.
-Escuchame bien, porque a mi me parece un poco malo..-se oía muy clara la voz de Seb.
-Sí, pero no entiendo lo que querés decir.. –respondía su padre.
-No quiero que le des chance a Facundo de que se acerque a Malena, eso es.
-Facundo? Vos creés que te haría algo así?
-Yo sé que se lo hizo a un amigo, así que no tengo nada que dudar..
-Bueno, no te preocupes.. encima sos el primo, es distinto esto.
-Espero que no te cause líos esto.
-No, igual la próxima vez que vengas, seguro que no va a estar.
-Cuándo vuelve Susana? –Me imaginé que ese era el nombre de la mamá de Facundo.
-No sé muy bien, creo que este fin de semana que viene..
-Bueno, te voy a ir llamando igual para saber si todavía está.
-Me parece que estás siendo muy cuida.. aparte no creo que a Male le pueda gustar, está muy enamorada de vos.
-Sí, pero él tiene las mismas características que yo, y peor que nada, es menor que yo..
-Qué tiene que ver eso?
-Que está más cercano a la edad de Malena..
-Bueno, no te preocupes, andá que te está esperando..
Apenas escuché eso, me metí en el baño rápida y silenciosamente. Esperé dos segundos y tiré de la cadena, y abrí el grifo de la pileta. Me lavé las manos, me sequé y abrí la puerta..



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