domingo, 24 de mayo de 2009

Capítulo 29: Headache.

En eso, escuché que el ruido de una manija en una puerta cercana. Me di vuelta lentamente y me di cuenta que mis manos estaban temblando otra vez. Apenas pude llegar a ver a un hombre de espaldas, con una remera negra gastada, el pelo oscuro y largo hasta el fin del cuello. Tenía unos pantalones negros y unas zapatillas rojas. Pero justo antes de que le pudiera ver la cara, el ascensor llegó y me di vuelta. Abrí la puerta rápidamente, y entré. Estaba a punto de cerrar las rejas protectoras, pero la mano del hombre me detuvo, y entró conmigo al ascensor. Me quedé perpleja, atónita, inconcientemente despierta. Aquel individuo me miraba con una cálida sonrisa en el rostro. Mientras bajábamos y yo seguía en mi estado de shock, escuché su voz..

-How are you? (cómo estás?)–me preguntó con un perfecto acento inglés.

Lo miré, sorprendida de que me hablara a mí.

-I.. I’m ok.. (Estoy.. bien)-tartamudeé, totalmente avergonzada.

-So you know who I am. Ouch. (Entonces sabés quién soy. Ouch.)-bromeó, mientras señalaba el logo de mi remera que se escapaba del abrigo.

-Yes. (Sí)-contesté roja como un tomate.

-Oh, you’re very shy girl. Why don’t you hug me? (Oh, sos una chica muy tímida. Por qué no me abrazás?)- dijo riendo amablemente.

-Can I? (Puedo?)-pregunté rápidamente.

-Of course, Darling. (Por supuesto, cariño)-dijo.

Abrí los ojos grandes, y sin dudarlo ni un segundo, lo abracé. Él me devolvió el abrazo y me preguntó, en inglés, cómo me llamaba. Le contesté con mi nombre, y él me dijo que jamás lo había escuchado, y que le parecía precioso. Me sonrojé y se dio cuenta. Lanzó una risita disimulada, y me preguntó a dónde me dirigía, mientras salíamos del ascensor. Le dije, y decidió acompañarme. No quise soltarlo ni un segundo, todavía lo abrazaba. Cuando llegamos al bar, la chica que atendía lo recibió sorprendida..

-Can I help you, sir? (Puedo ayudarlo, señor?)-le preguntó mientras se acomodaba el uniforme.

-Oh, please, call me Gem. (Por favor, decime Gem), my girl has a little headache, have you got a pill? (mi chica tiene un pequeño dolor de cabeza, tendrías una pastilla?).

-Yes, of course. (Sí, claro.)-afirmó la empleada, y me alcanzó un analgésico. Me ofreció un vaso de agua y me lo tragué. Gem me acarició la espalda y le sonreí.

-Well, girl.. I’ve got a lot of things to do, see you. (Bueno, tengo muchas cosas que hacer, te veo.) –me dijo suavemente.

-Ok, no problem, thank you, Gem, I love you! (Ok, no hay problema, gracias, Gem, te quiero!)-respondí, aún con las mejillas ruborizadas.

-Aww, you’re such a cutie! (Ay, qué tierna sos!)-dijo, y me dio un beso en la mejilla. Caminó unos pasos al ascensor y me saludó con la mano. Le devolví el saludo, y me di vuelta. Ahí me estaba mirando con una mano tapándose la boca, la chica del bar.

-Por dios! Lo conocés? –me preguntó enseguida.

-No, jaja, osea, es mi ídolo, pero me lo crucé en el ascensor.

-Ayy, te dio un beso! Qué suerte, por dios!

-Jaja, sí.. todavía no caigo.

-Sabés qué andan diciendo..?

-No, qué?

-Que.. viste Liam, el cantante?

-Sí, obvio

-Bueno, ayer, apenas llegaron bien tarde a la noche, estuvo hablando con la esposa..

-Ajám..

-Y parece que se pelearon feo, eh.

-Ay, noo!

-Jajaja, por qué decís eso? Se supone que tendrías que estar feliz!

-No, es que.. seguro que va a estar de muy mal humor mañana.

-No creo, me contaron que es un tipo que sabe ubicar las cosas en su lugar, y cuando se sube al escenario, se olvida de todos los problemas que tiene en su vida privada.

-Sí, yo había escuchado algo así.

-Bueno, parece que es verdad.. y, sabés en qué habitación está?

-Sí, en la 93, al lado mío

-Noooo, estás en la 94! Buenísimo!

-Jaja, sí, mi novio fue..

-Ay, qué ternura..

-Sí.. bueno, me tengo que ir, sino se preocupa, jaja.

-Dale, nos vemos después!

-Chau!

Me apresuré a tomar el ascensor, ya que se estaba por cerrar la puerta, apreté el número del piso y me crucé de brazos. Era increíble. Me había cruzado con Gem, y no sólo eso, me había dado un beso y un abrazo. Era estupendo. Llegué al piso, me bajé y abrí la puerta de la 94 con la llave. Antes de entrar por completo a la pieza, traté de escuchar algo en la pieza de al lado..

-Look, I don’t want to see them right now. No, later on. Ok? Yeah, let me sleep. (Mirá, no quiero verlos en este momento. No, más tarde. Ok? Sí, dejame dormir.)-dijo una voz muy familiar, dormida, enojada. Pude notar que hablaba por teléfono, ya que nadie le contestaba, y luego de lo que había dicho, se escuchó el ruido del golpe en la base del aparato. Me reí, intenté hacerlo por adentro, pero no pude y me salió muy fuerte. Pero era tarde, ya me habían escuchado.

-What the.. who’s out there? Hum? Can you please let me sleep, Andy? F*ck you, man. (Qué... quién está afuera? Eh? Podrías, por favor, dejarme dormir, Andy? @!$%*.) –me pude dar cuenta de que se había levantado de la cama, y caminaba hacia la puerta, entonces me metí en la habitación rápidamente y sin hacer ruido, para que no se diera cuenta que había sido yo. Me quedé en la puerta para escuchar si salía de la habitación, pero sólo escuché...

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