Lo abracé lo más fuerte que pude. Descargué toda la ira que llevaba adentro en ese abrazo. Él también me abrazó, dejando su taza en una mesa que había a nuestro costado. Me sentí mejor.
Me sequé las lágrimas y sonreí. Le sonreí a él. A todo lo que quería en ese momento. Él me devolvió la sonrisa, sin dejar de recorrer mi pelo con su mano. Agarró su taza y me la ofreció sin decirme nada. La acepté, aunque con un poco de vergüenza. Me tomé todo el té que había y le devolví la taza vacía. La miró y lanzó una risita. No pude contenerme y lo hice también.
-Hola –me dijo en un perfecto castellano.
-Hola –contesté torciendo la cabeza, con un gesto muy tierno. Como si fuera su mamá.
-Are you ok? (Estás bien?) –preguntó, recuperando su idioma natal.
-By now.. (Por ahora..) –contesté sonriendo.
-Oh, you can tell me, if you want.. (Oh, podés contarme, si querés..) –me propuso.
-Well, your brother is causing me some problems. (Bueno, tu hermano me está causando algunos problemas.)
-Liam? Hah, that’s no news for me. What did he now? (Liam? Ja, eso no es noticia para mí. Qué hizo ahora?)
-Haha, em.. I think he’s fighting with my boyfriend right now. (Jaja, em.. creo que está peleando con mi novio ahora mismo.)
-Really? Woah, he’s drunk. (En serio? Woah, está borracho.) –contestó Noel, riéndose ruidosamente.
-I don’t think so, he kissed me in the elevator. (No lo creo, me besó en el ascensor.)
-He’s a fucking bastard. I’m sorry. (Es un puto bastardo. Perdón.) –dijo, y sentí su odio hacia su hermano.
-I liked it. But I didn’t wanted to make my boyfriend jealous. (Me gustó. Pero no quería poner celoso a mi novio.)
-Yeah, I know it. Don’t worry, Darling. He’ll apologize to your boyfriend, you can be sure of that. (Sí, lo sé. No te preocupes, cariño. Él se va a disculpar con tu novio, podés estar segura de eso.) –me dijo, tranquilizándome.
-Thank you, Noel. You’re my fucking idol. (Gracias, Noel. Sos mi maldito ídolo.) –agradecí.
-Haha, I think I’ve got to make some tea, would you like to come with me? (Jaja, creo que me tengo que hacer un té, querés venir conmigo?)
-Sure! (Seguro!) –respondí con una sonrisa en la cara. La única que realmente había valido poner esa tarde.
Fuimos al bar del hotel, justamente donde yo había pedido una aspirina con Gem Archer. La chica que me había atendido seguía allí y me miraba con una cara de envidia muy artificial. Noel le pidió dos té y dos tazas nuevas. La chica le dijo que se los alcanzaría enseguida y volvimos a los sillones. Nos sentamos y empezamos a conversar un poco de mi vida, alejamos el tema de esa tarde y sacamos totalmente a Liam de la charla. Estábamos muy tranquilos hablando, la chica había llegado con una bandeja repleta de cosas para acompañar el té y le pidió un autógrafo a Noel, que también le dio un beso en la mejilla. Él me contó también de su vida, sus complicaciones y su trabajo. Y de lo mucho que extrañaba a su familia, sus hijos. Me sentí como una amiga de él, y aunque lo seguía viendo como un ídolo, lo entendía totalmente, y con un poco de vergüenza, le daba mis consejos.
Nos pasamos un buen rato charlando juntos, hasta que me acordé de lo que pasaba alrededor mío. Había dejado a Seb sólo, con un Liam más que enojado, y me había ido. Qué egoísta. Le dije a Noel que necesitaba saber qué había pasado, y lo entendió. Me ofreció acompañarme por si las cosas estaban muy mal, y aunque ambos sabíamos que era así, preferí ir sola. Me levanté del sillón, lo saludé con un beso, y le advertí que me iría a sacar una foto con él. Se rió y me dijo que esperaba verme. Me salió una sonrisa gigante y no quise contenerla.
Caminé al hall. No tenía ganas de estar ahí. Ni siquiera de haber hecho todo lo que hice esa tarde. No quería ver la cara de odio que tendría Seb, ni mucho menos, la cara de orgullo de Liam. Pero en realidad sí. Los amaba a los dos. Siempre había pensado que lo de Liam sería pura fantasía, ninguna complicación en mi vida. Y hasta ahora pensaba que era así. A él no le importaba una simple fan con la cual se había cruzado en un ascensor y había tenido sólo un beso. Pero, ¿eso era poco? Para mí, definitivamente no. Era mucho más que eso. Era una de las mejores cosas que me habían podido pasar. Pero no pasaba por eso ahora. Sentía que me había equivocado, pero que yo no era la del error.
Llegué al fin. Se me había hecho muy largo el camino, hundida en lo más profundo de mis pensamientos y reflexiones. No había nadie. Ni siquiera había gente desconocida. Estaba totalmente vacío el lugar. Me extrañé y comencé a llamarlos. Seb.. Sebastián.. Liam.. No había caso. No estaban y ni nadie me respondía nada. Decidí subir el ascensor, quizás habían ido cada uno a su habitación. Apreté el botón, esperé unos segundos y subí. Me sentía incómoda y culpable en ese ascensor, pero no me importaba tanto ya. Llegué al piso y corrí hasta la habitación 94. Abrí la puerta silenciosamente diciendo ‘Seb..’



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