Me desperte y cuando vi alrededor mío, todos estaban mirandome con cara de si hubiese cometido un delito.
Mire el reloj, y eran las 4:56 am, faltaban 4 horas y media para llegar a Buenos Aires y no soportaba más estar en el avión.
Me quede dormida una vez más y me desperte con un golpe en el brazo y cuando abrí los ojos una persona me dijo pidió perdón y siguió caminando mientras le seguían 20 atras de él.
Me di cuenta que era tiempo de bajar. Al fin habíamos llegado.
Me levante rápido y agarre mi bolso. Mire para atras y vi que Juliet y Sebastián estaban caminando atrás mio.
Seguí caminando hasta que llegue a un Bar. Cuando Juliet y Sebastián me alcanzaron les dije que iba a ir al baño para despertarme bien.
Mientras iba caminando hacia al baño, no pude evitar verlo, lleno de guardaespaldas, con sus anteojos de sol, su manera de caminar y, por supuesto, su manera de hablar. Venía enfrente mio fumando un cigarrillo. Cuando lo vi, lo primero que se me vino a la mente fue que no quería que me viera. Me miro, se quedo parado, y me grito:
-Malena!, Malena please dont go!- ( Malena!, Malena por favor no te vayas!).
Me quede congelada. ¿Había vuelto? ¿Se habría ido? ¿Y si se quedó y nunca se fue?. Me di vuelta y salí corriendo. No quería mirar para atrás, ya que sentía sus pasos corriendo.
Cuando llegue afuera agarre un taxi de unas personas que estaban guardando su equipaje, me disculpe y le dije al taxista la dirección de mi casa y que maneje rápido. Camino a casa le pedi al taxista si me prestaba su celular para hacer un llamada.
-Hola má, soy Male- Le dije llorisqueando
-¡Male!, Male ¿donde estás?. ¿Llegaste? ¿Qué te pasa?-
-Má, sí llegue... Má... Má está acá. Mamá por favor no lo quiero ver más-
-¿Quién Malena? ¿Quién está? ¿A quién no querés ver más? ¿Male que te pasó?-
Me había dado cuenta que mi mamá no sabía nada de lo que me había pasado. No sabía como explicarle.
-Má estoy llegando a casa, ahora te explico, te amo chau.-
Corte rápido y le dije al taxista que le agradecía por el llamado.
Me baje. Entre a mi casa y mi mamá me esperaba con una de preocupación que ni un chiste le sacaba.
Corrí y la abracé lo más fuerte posible y ella me devolvio el abrazo. Me puse a llorar y me pregunto que me pasaba. Nos sentamos en la mesa y le empecé a explicar todo lo que había pasado, todo lo que me había pasado. No pudo sostener las lágrimas y me agarro la mano diciendome cuanto me amaba y que me iba a apoyar en todo lo que necesite. Nos pasamos 3 horas hablando y tratando de explicarle lo que sentía. Me dí cuenta que no me tenía que poner más en el lugar de víctima, sino que tenía que razonar todo lo que yo sufría, lo sufrió Sebastián también.
Estaba tan feliz de haber vuelto a casa, pero pensar que Liam Gallagher estaba en Buenos Aires, era una preocupación.
Mi mamá me dijo que ya lo iba a poder solucionar, pero que ahora tenía que dormir. Y tenía razón. Nos pasamos un rato más hablando hasta que se hicieron las 2.26 am y nos fuimos a dormir.
Nunca me había sentido tan cómoda en mi vida.
Estaba en casa.
viernes, 25 de diciembre de 2009
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AAAAAAAA me mori :) ajja
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